jueves, 9 de agosto de 2007

Poner una puerta en el barniz


Estoy de acuerdo.
Ya me voy.
A buscar el mediodía supernova.
Sabiendo que las luces.
Están vivas en algún lugar.
Biometricas y brutas.
Temblando.
Por haber sido chorreadas.
En un delantal de jaguares caseros.
Vidrioso quilate del panorama.
Con beneplácito lácteo.
Registra.
Pasar un trineo.
Tirado por estalactitas nómadas.
De la caverna.
Encantada.
Glacial.
Antecesora.
Pido un recuento.
De las técnicas agrarias.
Porque neutralizan.
Mi capacidad inconsciente.
Para exportar.
El ronquido de los vientos azores.
Prefiero no hablar.
Privado.
La humanidad en latas de conserva.
Es tan perecedera.
Como la ironía.
Inmóvil.
De un elefante marino.
Hay poca gente.
En el lavadero pluvial.
Con los ojos oscilantes.
Esperando.
Disparar.
Para patear el tablero de mando.
Para pensar que la realidad.
Es sólo.
Un mal negocio del sueño.

3 comentarios:

Victoria dijo...

bonito bonito bonito

daro dijo...

Escuchen editores, escuchen a la ñiña santa,
si vic lo dice...

Victoria dijo...

me puse colorada